miércoles, 1 de julio de 2009

Función Doble del Estudio Ghibli



El pasado fin de semana tuve la oportunidad de ver las dos últimas películas realizadas por el estudio Ghibli, “Ponyo en el Acantilado” de Hayao Miyazaki y “Cuentos de Derramar” de Goro Miyazaki. Esta última tiene el “privilegio” de ser la película más odiada del estudio Ghibli (Ninguna ha recibido tantas predradas y comentarios despectivos como esta)

Ponyo en el acantilado




La última película de Miyazaki ha recibido excelentes críticas hasta le momento, y ha sido todo un éxito en su país de origen. Algunos han dicho que es una obra menor en su comparación con sus tres películas previas (“La Princesa Mononoke” “El viaje de Chihiro” “El Castillo Vagabundo”) Esto es cierto, aunque sólo en parte.
“Ponyo en el Acantilado” narra una historia sencillísima, sin muchas pretensiones ni grandes conflictos. Y esto no es para nada un defecto si consideramos que Miyazaki sabe narrar historias tranquilas, pero interesantes, sin buscar crear un falso suspenso o conflictos predecibles (Como sí lo han hecho “joyitas” como “Chicken Little” y “Happy Feet”)
La trama comienza con el hallazgo de un niño de 5 años llamado Sosuke, quien encuentra en la playa a un extraño pez con facciones vagamente humanas. Sosuke se lleva al pez como mascota, y lo bautiza como Ponyo, sin saber que en realidad se trata de una sirena, y que los habitantes del mar no tardarán en venir a buscarla.
No, aunque mi resumen lo haga parecer como una película de suspenso, la historia no podía ser más tranquila de otra forma: Si bien los temas como el equilibrio entre el hombre y la naturaleza están presentes (Así como las relaciones familiares) como en casi todas las películas de Miyazaki, estas son tratadas en forma amable y gentil, con mucho colorido, humor y ternura.
Siendo una película de Miyazaki, no hay personajes que sean “los malos” sino que todos tienen una buena justificación para cada acto que realizan en la película. Y claro, está, Miyazaki evita los estereotipos, creando a toda una gama de personajes fascinantes, bien sean estos criaturas marinas o humanos.

La música, de Joe Hisaishi mantiene el mismo nivel que en las demás películas de este director, aunque aquí se nota más una mayor influencia de la música clásica (Presente también en “El Castillo Vagabundo”)
En cuanto a la animación…Bueno, estoy seguro que este punto será el que atraiga muchas más controversias. Acostumbrados como estamos a ver los pulidísimos dibujos animados de Disney, o el fotorealismo de los gráficos hechos por computadora, estoy seguro que a muchos de los espectadores les parecerá muy “feo” y “simplón”. (De otro lado, los escenarios son hermosísimos) Es cierto que, en comparación con la increíble animación de “El Viaje de Chihiro” pueda parecer un retroceso, pero no por ello le faltan secuencias mágicas y hermosas a esta película (Como el de el primer ascenso de Ponyo a la superficie, que abre la película; o la primera aparición de Granmammare, la madre de Ponyo)

Podemos decir que “Ponyo” es más cercana a la obra de Miyazaki previa a “La Princesa Mononoke”, como “Mi vecino Totoro” y “El servicio de repartos de la brujita”. No por ello es mala o “inferior”, sino simplemente distinta. Y además, es una experiencia refrescante ver animación hecha a mano luego de sufrir por la sobredosis de animación digital de nuestros días.


“Cuentos de Terramar”


“La oveja negra” del Estudio Ghibli (Según algunos) Para ser franco, el debut de Goro Miyazaki no ha sido ni la mitad de malo que se me había prometido, resultando en un producto sencillísimo y agradable de ver.

Inspirada en los libros de la autora Ursula K. Le Guin, la película nos lleva a Terramar, un mundo de magos, fantasmas y dragones, que experimenta una terrible crisis. El rey de estas tierras es asesinado por su propio hijo, Arren, el cual toma esta terrible decisión al no ser capaz de sobrellevar sus propias dudas e inseguridad.

Algunos personajes cínicos del Internet han querido ver en esto una expresión de la propia inseguridad de Goro Miyazaki con respecto a su padre, mostrándonos a un personaje que mata a su progenitor al darse cuenta de que vive a su sombra, siendo incapaz de igualarlo en su grandeza.

Y por cierto, las relaciones entre Goro y su padre no habían sido precisamente las mejores al momento en que se realizó esta película. Pero…¿A quién le importa? Yo no veo mucho de estos problemas en el producto final.

Cierto: Puede que exista algo de inseguridad mostrada por Goro Miyazaki ene sta película (Como por ejemplo, adoptar el estilo visual de su padre, sin molestarse en cambiarlo demasiado…Uno de los villanos, es un calco exacto de uno de los villanos de “Nausicaa y el Valle del Viento”, “Arren” se parece mucho a Ashitaka, el protagonista de la “Princes Mononoke”, etc.) pero la historia fluye sin mayores problemas, narrando en forma satisfactoria (Aunque no todo lo buena que pudo ser) las diferentes historias que ocurren en este mundo fantástico.

Y si bien la película se toma ciertas libertades con respecto a los libros (Como por ejemplo, que el mago Cob sea un ser desagradablemente andrógino, como tantos villanos del anime) me parece una adaptación bastante decente condensando los libros de Le Guin (A diferencia del bodrio insulso que hizo Ralph Bakshi, inspirándose en “El Señor de los Anillos”)

Con respecto a las críticas que se hacen sobre “el maniqueísmo” de los personaje(O sea, que aquí los personajes o son muy buenos y nobles, o malos y crueles…Pero no lo suficiente para ser “malos malísimos” de otros animes) yo no creo que esto sea un problema: Recordemos que esto es una adaptación, es una cosmovisión diferente a la que Hayao Miyazaki nos ha acostumbrado (En donde el bien y el mal habitan dentro de los mismos personajes) acercándose más a la narrativa occidental, la cual ha repetido el tema de la lucha del Bien y el mal en infinidad de ocasiones. Y no por eso las películas inspiradas en esta temática son malas.



No, “Cuentos de Terramar” no es el bodrio digno del Razzie que ganó en Japón, ni tampoco es una mala película, sino que es buen comienzo para este Goro Miyazaki. Aunque eso sí, me gustaría ver que desarrollara su propio estilo, y no sólo se limitara a copiar al de su padre (Nota: ¿Cual es la ley que obliga que todas las películas del Estudio Ghibli tengan que incluir al menos un monstruo de masa negra?) Oh, la paternidad…
¡Sorpréndenos, Goro, Sorpréndenos!



Y por cierto, ya comienza el Directed by 3...He aquí el póster teaser de una de las obras con als que voy a participar: Amat





Género: Biográfica/Drama/ Fantasía

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