viernes, 30 de abril de 2010

Trailer de Gatchaman

De momento, la producción de esta película ha quedado en suspenso, debido al fracaso económico de Astroboy...
¿Llegará a estrenarse esta película?
Las posibilidades son pocas, pero me gustaría mucho verla...

King´s Sandwich-Andrey Khrzhanovskiy



Star Wars Uncut-Malcolm Sutherland

Star Wars Uncut - Scene 415 - "All wings report in..." from Malcolm Sutherland on Vimeo.




Star Wars Uncut - Scene 113 - "Hello there" from Malcolm Sutherland on Vimeo.





Star Wars Uncut - Scene 246 from Malcolm Sutherland on Vimeo.

lunes, 26 de abril de 2010

Martín Fierro: Una épica en caricatura


Quizá como una consecuencia de la globalización, las artes de los diferentes países se han visto afectadas por cierto grado de aculturación, la misma que motiva a los artistas a realizar una búsqueda de discursos de carácter universal, a fin de que su trabajo resulta accesible y (por qué no) rentable al público de cualquier nación.
Más de una vez, estos discursos “universales” surgen como una imitación de la voz y el estilo de otros artistas: Los más conocidos y exitosos, aquellos que se llevan los más importantes galardones, aquellos que poseen fama y reconocimiento en todo el mundo. En gran medida, esto es lo más lógico porque, después de todo ¿Quién no quiere ser como los mejores? El proceso de imitación ha estado presente en otras épocas, pero ahora, más que nunca, se busca la preparación de productos de consumo masivo, accesibles y comercializables.
La animación, un género considerado a menudo como algo propiamente norteamericano, ha experimentado en los últimos años un proceso de crecimiento de expansión: Son las cintas animadas para público familiar las que consiguen las más altas cifras en la taquilla, y más de una vez consiguen ganarse a un público de todas las edades.
En Latinoamérica, lamentablemente, no ha habido muchas obras animadas, en gran medida por falta de presupuesto, y también porque muchos cineastas no lo veían como un género “artístico” sino más bien como algo comercial, un género de “evasión” y entretenimiento. No obstante, gracias a la revitalización experimentada por este género en las últimas décadas, ha aparecido en esta parte del mundo diversos títulos animados, los mismos que surgen como una competencia directa con las más caras producciones del globo.
Allí tienen, por ejemplo, a películas como “Piratas en el Callao”, “Dragones: Destino de Fuego” y “El delfín” (Peruanas) "Ogú y Mampato en Rapa Nui" (Chilena) “El arca” y “Plumíferos” (Argentinas) Por desgracia, tal como muchas críticas han señalado, la gran mayoría de estos títulos se ve bastante pobre en comparación con las obras de los estudios norteamericanos. Así mismo, hay una gran falta de originalidad en sus fórmulas, la misma que repite muchos de los clichés y esquemas trillados presentes en el cine de Hollywood.
No así esta película. Martín Fierro (2007, Norman Ruiz y Liliana Romero) es una animación que adapta con bastante fidelidad la obra de José Hernández El Gaucho Martín Fierro” en 1872. Es un relato épico, escrito en verso. Y este filme, que cuenta con los diseños de Roberto Fontanarrosa, creador de historietas como Inodoro Pereyra y Boogie el aceitoso, recrea, en forma vital y efectiva cada uno de los pasajes de dicho libro.
Es un relato vigoroso, vívido e intenso: Los diseños caricaturescos, lejos de aligerar la emoción presente en la trama, le da mucha más fuerza e intensidad, así como una poderosa cualidad expresiva.
En la animación, no existen limitaciones: La realidad misma puede estirarse, llevarse más allá de lo posible. Un rostro alegre es mucho más divertido, más jocoso; y un rostro triste o desolado puede adquirir un carácter mucho más dramático o desgarrador. En más de una ocasión, la irrealidad de los trazos y las figuras ha sido responsable de ocasionar una mayor cercanía al espectador, afirmando su verosimilitud como parte de un mundo propio, basado en la realidad, pero completamente independiente de ella.
En “Martín Fierro” la aparente sencillez de los diseños es la misma que confiere un mayor impacto a cada una de las escenas, captando la esencia misma de las situaciones descritas por el libro, sin perder por ello su cualidad lírica.
La caricatura, un proceso de distorsión de la realidad que nos permite verla de otra manera (En la gran mayoría de los casos, desde una perspectiva cómica o satírica) se vuelve aquí un elemento de caracterización, que confiere identidad (y humanidad) a cada uno de los personajes, aún a aquellos con el rol más insignificante. Los guiños de humor, pese a lo que podría pensarse por el aspecto “gracioso” de los personajes, son pocos, y sutiles; pequeños descansos en medio de una tensión permanente.
El lenguaje de la animación y del texto escrito aquí no están en pugna, sino en perfecta armonía: Los mismos fondos, hechos con hermosos colores y tonalidades delicadas, transmiten una maravillosa poesía, y hablan tan bien de la riqueza natural y de la vida gauchesca tan bien como el libro de Hernández.
No desentonan los poemas recitados por los personajes (Como si lo harían en una película de acción real) La animación también es música, sentimiento, poesía. La animación da una textura y color a las palabras, a los versos, a las notas musicales. Todo aquello que resultaría inadmisible o afectado en una película de acción real (En donde prima la verosimilitud ante todo) es permitido en el cine de acción real, dueño de un lenguaje y estilo propio.
“El Gaucho Martín Fierro” es considerado como el libro nacional de Argentina. Esta adaptación, que no imita voces extranjeras, sino que busca (Y encuentra) una voz propia, algo que marque y defina su identidad. No busca su inspiración en el extranjero, sino que esta viene de adentro. Es una obra que nos invita a buscar toda la riqueza cultural existente en nuestras propias nacionalidades, y nos permite ver y apreciar la belleza que hay en ella.


“Martín Fierro” es una película Argentina, Argentinísima, pero no hace falta ser Argentino para poder disfrutarla. Ni siquiera hace falta leer la obra en la cual se inspira, porque esta película tiene vida propia fuera del libro de Hernández. Es un trabajo realizado con sumo cuidado y dedicación, en la cual las emociones se desbordan y adquieren cualidades insospechadas.
“Martín Fierro” es una película animada que puede aspirar legítimamente a reclamar el título de obra maestra, y cuyas numerosas virtudes la hacen más que merecedora de ser considerada como un nuevo clásico dentro del género, permitiéndonos reconocer la fuerza y vigencia de las viejas historias, acercándolas más al público del tiempo presente.

La bola en la ingle

Oh, Simpsons clásico...





Live action:

domingo, 25 de abril de 2010

Los cortos de Gerrit van Djik



"La animación es la manera más poderosa de hacer películas porque, contrario al documental y a la ficción, puedes hacer lo que sea, lo que tienes en la cabeza.”

Gerrit Van Dijk, al igual que Bill Plympton o Jan Svankmajer, es un animador dueño de un mundo propio y una de estética e impacto visual asombrosos.
Nacido en Uden, en 1938, este animador proveniente de los Países Bajos realizó su primer cortometraje en 1971 “It is good in Heaven”, una animación hecha con recortes. Desde ya, se intuyen las principales características de su cine, en donde abundan los elementos de crítica y transgresión, los mismos que no son presentados de una forma burda o vulgar, sino bella y estilizada.
En el universo de Van Dijk, cualquier elemento de la realidad puede ser convertido en algo hermoso, cautivante; seductor incluso. Hay un carácter poético en todos sus dibujos, aún en los más irreverentes y burlones.
Ver un corto de Van Dijk es como darle un repaso a toda la cultura del siglo XX (Con sus cosas buenas y malas) en cuestión de minutos. La belleza de sus animaciones va acompañada de un fuerte carácter reflexivo, y aún sus cortometrajes más simples dan mucho que pensar.
Sobran las palabras. Los cortos (Cada uno de ellos una obra de arte magnífica) Hablan por sí solos, con una voz y un lenguaje propios.


















¿Habían visto alguna vez a alguien animarse a sí mismo?

"Soy un producto de los 60, la época de las revoluciones sexuales, políticas, Paris del 68, y todo eso está reflejado en mi trabajo. Cuando uno es joven, tiene deseos de transformar el mundo, y en mi trabajo se ve reflejado cómo esas fuerzas han ido transformándose en otras cosas. Prefiero dedicarme a lo que sucede en mi calle más que a otra cosa. Una lección para ustedes es que trabajen con el corazón, con las cosas que les gustan, y no tratando de complacer a nadie. Al principio, uno entra con el afán de contar historias, tiende más a la narrativa, pero a medida que vas desarrollándote puedes utilizar sólo imágenes para comunicarse... Puedo dar un ejemplo: hace como diez años me invitaron a dar un taller en Inglaterra sobre animación y una muchacha se dirigió a mi y me dijo que no tenía un personaje con el cual trabajar. Ella estuvo rompiéndose la cabeza tratando de buscar un gato, un ratón, hasta un caballero, pero no encontraba el personaje que le hacía falta. Entonces le dije que se usara como personaje; o sea, que usara a una muchacha que no podía encontrar un personaje y tal. Después de dos días fue a mi y me dijo: "Eureka, encontré mi personaje".

SITIO OFICIAL

sábado, 24 de abril de 2010

Ideya Garanina-Crane Feathers

Samurai-Phil Shoebottom

Corto de animación hiperrealista:

Samurai from Phil Shoebottom on Vimeo.

Trailer de "The Last Airbender"

Trailer de la nueva película de M.Night Shyalaman, la misma que adapta la seri animada "Avatar: La Leyenda de Aang"

viernes, 23 de abril de 2010

Earth Girl Arjuna: El sufrimiento de la tierra, el sufrimiento de una joven


“Arjuna” es una de las más bellas e incomprendidas series anime que se hayan realizado. Injustamente vista como “la versión anime de El Capitán Planeta”, lo cierto es que esta animación consigue tratar el tema de la devastación ambiental con mucha más madurez, belleza e intensidad que otras animaciones de este tipo.
Creada por Shôji Kawamori (Quien es además creador de Macross Plus y Escaflowne) esta poética serie podría considerarse dentro del género de las “chicas mágicas” (Con transformación incluida) pero, al contrario de lo que podría pensarse, esta serie dista mucho de ser ligera e infantil, sino que más bien es una de las más vívidas y conmovedoras reflexiones con respecto a lo que nosotros, los seres humanos estamos haciendo con este mundo.
Arjuna empieza como una historia de amor (Y lo sigue siendo, a pesar de los elementos fantásticos) una de las más hermosas, sensibles y cautivantes de todas las que el anime nos haya ofrecido alguna vez.
Juna Ariyoshi, una joven común y corriente sufre un accidente en compañía de su novio, Tokio. A raíz de ese accidente, Juna es capaz de sentir el sufrimiento de la tierra, tanto de los animales, plantas como el de los seres humanos. Un misterioso personaje llamado Chris, el cual ofrece salvar su vida a cambio de que proteja a la tierra de su inminente destrucción, la cual se manifiesta a través de unos seres extraños, llamados Raaja, que en cierta forma, son una manifestación del desorden ecológico y el resentimiento de los seres vivos.
La serie oscila entre la paz y la tensión, la belleza y lo terrible. Arjuna se convierte en la protectora de la tierra, y al entrar en sintonía con ella, se vuelve consciente del malestar de cada uno de los seres vivos, aun los más insignificantes. A raíz de una serie de tremendas visiones, a la joven se le hace cada vez más imposible vivir en medio de la sociedad moderna, una vez reconoce en ella factores que ocasionan terribles desordenes, injusticias, alienación y muerte. Esta visión, muy cercana al panteísmo, no es compartida por Tokio, el cual se mantiene fiel a Juna, aunque cada vez le es más difícil comprenderla. Y ella, a su vez también tendrá problemas para demostrarle la trágica situación que experimenta el mundo.
Es fácil ver porque “Arjuna” tiene tantos críticos y detractores: Esta no es una serie de evasión y entretenimiento, sino que busca hacer pensar a los espectadores en diversos aspectos de la realidad que más de una vez preferimos olvidar, porque pensamos que la vida se nos haría insoportable (Como por ejemplo, ¿Cómo comer en exceso sabiendo que en el mundo hay millones que mueren de hambre?) Para algunos, gran parte de la ideología de esta serie sería inaceptable: Sin embargo, también estos detractores tendrían que reconocer la belleza en la que estos pensamientos son expresados.


En “Arjuna” se hace una dura crítica a la visión utilitarista de la vida, basada en el exceso y el desorden: Al romperse el lazo con la naturaleza, las personas pierden aquello que precisamente les hace ser humanos, aunque no sean conscientes de ello (Y esto hace que la protagonista choque con sus amigos y su familia) En función de la comodidad, más de una vez se permiten toda clase de injusticias, desordenes, violencias y demás horrores.


Sin embargo, esta no es una serie pesimista, sino que al igual que en “Nausicaa” de Miyazaki, al final se produce una redención; restableciéndose el orden natural. Los mismos agentes de la destrucción son los que al final ayudan a preservar la vida: Juna no derrota su enemigo, sino que lo comprende, y lo acepta, y esto es lo que precisamente le ayuda a cumplir su misión. Esta fuerza (La bondad y la comprensión) es la misma que permite salvar al mundo, y darle un mejor futuro a quienes habitamos en él.

Y por cierto, la banda sonora hecha por Yokko Kanno es magistral, como siempre.

La Princesa Mononoke: Belleza y poderío


Esta película es uno de los más ambiciosos proyectos dentro de la industria animada mundial: En 1997, el aclamado director Hayao Miyazaki nos regaló una estupenda épica, comparable a relatos como “La Odisea” y “El Ramayana”, en la cual habitan dioses, demonios y humanos, siendo además uno de los exámenes más maduros y complejos acerca de la relación del hombre con la naturaleza.
Ajena a los maniqueísmos habituales en este tipo de películas, “La Princesa Mononoke” nos muestra dos bandos que pelean, pero no es el clásico duelo del Bien y el mal, sino el duelo de dos bandos en pugna por la supervivencia y el dominio, cada uno de ellos con razones válidas para defender sus puntos de vista.
Ashitaka, el arquetipo de héroe, es el único personaje que puede calificarse como enteramente “bueno”: Su valor y nobleza son las dos características cruciales que le permiten ser el nexo entre dos mundos en guerra, el del bosque y el de los humanos, el pasado y el futuro, que a pesar de creerse opuestos, en realidad son parte de un todo, elementos de una misma realidad.
Uno surge del otro: Los hombres surgen de la naturaleza y se rebelan contra ella, a fin de poder sobrevivir: La Dama Eboshi, brava guerrera de visión fuertemente humanista, no se detiene ante nada por defender a los suyos. Se opone al bosque, pero no por ambición, o por mero instinto cruel, como los villanos habituales de las películas con trama ecológica: Ella es esperanza de los desvalidos, desahuciados, los rechazados del mundo. Su ciudad- fortaleza (Un gran referente a la obra de Akira Kurosawa y John Ford) acoge a leprosos y chicas del bajo; reaviva sus expectativas de un mundo mejor.
Contra ella luchan los dioses, criaturas que lejos de ser perfectas, se muestran violentas y vengativas, si bien no son intrínsecamente malignas. Símbolos de las fuerzas de la naturaleza y el instinto, son una advertencia viva y presente para los hombres que desean ir más allá de lo que se les ha sido permitidos: La sociedad moderna no quiere reconocer dioses, y sale en su cacería, entrando en guerra con su pasado. Y esta es una ofensa que los habitantes del bosque no pueden permitir.
Pero el bosque no está solo en su lucha: San “La Princesa Mononoke” del título, es una criatura atrapada entre dos mundos: Fue echada a los lobos por la comunidad en la que vivía cuando era pequeña, y por esa razón, ella los detesta. Pero también el bosque, a pesar de la acogida que el dan la loba Moro y sus dos hijos, siente un fuerte rechazo a ella: San no ha dejado de ser humana, y los dioses del bosque no confían en ella, por más que les demuestre su lealtad.
Será su crucial encuentro con Ashitaka, (Quien se enamora de ella, logrando ver más allá de su actitud violenta y salvaje) el cual le permitirá redescubrir y aceptar su humanidad, logrando que ella también se convierta en un nexo (Aunque solo en parte) para restablecer el lazo roto entre el hombre y la naturaleza.
Ningún lado dará su brazo a torcer, y la confrontación será inevitable: Ambiciosos y oportunistas tratan de sacar ventaja en medio del caos, pero al final no será de ellos la decisión que pondrá fin a una guerra en apariencia interminable.
Se hace necesario decir, que, muy pocas veces se ha recreado con tanto poder y magnificencia visual la riqueza del mundo natural, como lo hace esta película: El bosque es fuente de belleza y de vida, pero también puede surgir de él la violencia y el peligro: Incluso el mismísimo dios Shishi, capaz de dar la vida y sanar las más terribles maldiciones, tiene su lado oscuro, y es poseedor de una violencia latente, la misma que puede ocasionar la destrucción de todos.


Es por esta razón, que muchos dicen, que esta es la película más oscura de Miyazaki. Incluso él mismo dice que “no hay final feliz en la guerra entre los hombres y los dioses furiosos.” Pero yo no lo creo así: Miyazaki nos muestra un mundo conflictivo, pero también lleno de luz y esperanza. La violencia no destruye todo aquello que es bueno y noble, y será precisamente un acto de perdón (El devolverle su cabeza al dios Shishi) lo que restaure el orden y la vida.
Miyazaki elige no matar a Eboshi, porque no es su objetivo condenar a la humanidad (Como si lo hacen películas como “Ferngully” y en mayor grado “Avatar”) sino que esta entienda que la naturaleza no es su enemiga, sino que también el hombre, con todo su progreso y su técnica, forma parte de ella. Y Eboshi es capaz de entender eso al final. Incluso San, a pesar de que no se siente capaz de perdonar a los humanos, acepta su amor por Ashitaka como una prueba de que se ha reconciliado con su humanidad perdida.


Al final, la paz es restablecida: El mismo terrible monstruo que amenaza con destruir la vida de todos, restaura, con su sacrificio, la vida del bosque y quienes lo habitan. El último cuadro nos muestra a un Kodama, pequeño espíritu del bosque que, al igual que la flor al final de El Laberinto del Fauno, simboliza la esperanza: Es la vida que surge de la muerte, el bien que obra aún en medio de un ambiente malo, la nobleza y bondad que todavía existen en el mundo, y que no desaparecerán, hagan lo que hagan los hombres. Esta es la certeza de su director, el mismo que nos invita a creer que un mundo mejor es posible, y que la paz duradera no es un sueño sino una labor de sacrificio, la cual no surge de la violencia (Así esta se escude en buenas intenciones) sino de la tolerancia y la comprensión, un crecimiento del espíritu que solo puede nacer en aquellos corazones que respetan el valor de cada una de las formas de vida.



Bambi: La fragilidad de la belleza

Las preocupaciones ecológicas han ido adquiriendo una mayor cobertura mediática con el paso de las décadas: El séptimo arte no ha sido ajeno al impacto ambiental ejercido por la civilización, pasando por toda clase de obras, desde producciones de cine “B”, hasta filmes mucho más ambiciosos, tales como “Avatar” de James Cameron, que a pesar de ser un producto enteramente hollywoodense, hace una dura crítica al sistema y sus valores, a favor de una óptica místico-religiosa.
Desde luego, el cine animado no ha sido ajeno a estas preocupaciones: Acaso por tener protagonistas animales para sus tramas, los animadores han tenido que adaptarse a una sensibilidad muy especial, la misma que es capaz de conferir cualidades humanas a los seres que no lo son (Sean estos objetos, plantas o animales) y permitir así que los espectadores se sientan identificados.
Bambi (David Hand, 1942) adapta la nóvela “Bambi: Una vida en los bosques” de Felix Salten, volviéndola una obra propia, adaptada a la sensibilidad de los estudios Disney: Es una visión idílica de la naturaleza, en donde el bosque es refugio y fuente de vida, a semejanza del Jardín del Edén descrito en el Génesis: Nada malo puede surgir de este, porque es una Creación ideal, en donde todo tiene un orden, un significado, un balance. Incluso el único acto de violencia que surge desde el propio bosque (El duelo de Bambi en su adultez con otro ciervo) no es un acto que altere el orden de este ecosistema perfecto, sino que forma parte de un todo, un ciclo vital, un acto de vida, no de muerte.
No así la violencia ocasionada por los seres humanos, los cuales en esta película son una presencia invisible, pero real y amenazante, capaz de destruir y sembrar el caos. En “Bambi”, los seres humanos son los demonios que amenazan el futuro del bosque paradisiaco. Son agentes del caos, habitantes de otra realidad, que siguen otros valores y criterios, que los animales no pueden entender.
El mundo de Bambi es un Edén frágil, susceptible al ataque de cualquier invasor. Lo mismo ocurre con sus habitantes, los cuales, a pesar de ser amenazados, no pierden la inocencia, ni aún al momento de crecer: Es el disparo del cazador (Una fuerza mala o negativa) el que separa a Bambi de su madre, no la naturaleza (La cual es una fuerza enteramente positiva en esta película)
A algunos espectadores les puede molestar esta visión “acaramelada” e idealista de la naturaleza, alegando que esta no tiene nada que ver con la realidad. Pero el cine es ilusión, la creación de otros mundos a través de la visión de los realizadores, La ficción no tiene porque ser 100 % fiel a la realidad. Decir que “Bambi” no es más que un mero alegato anti- caza es un juicio apresurado e injusto: Sería como negar la inmensa cantidad de virtudes que esta película posee, tanto técnicas como narrativas.
Es admirable la forma como esta película recrea la tan conmovedora historia del pequeño ciervo, hasta volverlo un ícono cultural: Bambi es un arquetipo cuasi perfecto de la inocencia y la ternura, del mismo modo que E.T. y la niña de “El Laberinto del fauno”. El glorioso bosque creado por Disney no fue igualado sino hasta varias décadas después por Hayao Miyazaki, en su película “Mi Vecino Totoro” (la cual, por cierto, comparte más de un elemento en común con “Bambi” al ser la visión ideal de la naturaleza, sólo que aquí, los seres humanos viven en armonía con los animales y las criaturas del bosque)
A pesar del paso de los años, “Bambi” sigue vigente: Su delicada belleza es atemporal, como lo es la de su “Blancanieves” o la de la película “Pinocho”. Esta obra ha influido a muchas otras, no sólo de animación: ¿No se ve, acaso, en los ojos de E.T., la misma ternura, la misma inocencia frágil de Bambi? Bambi es una creación dibujada, está conformado por tinta y color, y sin embargo, sus alegrías y penas son tan, o más palpables que muchos relatos de acción viva. “Bambi” se ha vuelto una criatura real, presente en el imaginario colectivo, y esto es algo que aún los detractores más acérrimos de esta película tendrán que admitir: No ha surgido, desde el estreno de esta película, ninguna otra fábula de tan notable ternura y cautivante animación: A los animalitos de Bambi se les ha otorgado las más profundas cualidades humanas.


sábado, 17 de abril de 2010

Una noche en una ciudad: Lúgubre entretenimiento




La noche resulta el momento ideal para que ocurran toda clase de sucesos: Estos bien pueden ser alegres o siniestros dependiendo de los personajes involucrados y las circunstancias en los que estos se vean envueltos.


Una misma noche tendrá un significado diferente para cada uno de los componentes de una sociedad determinada: Para unos la noche es romántica, para otros es tenebrosa, ocasión propicia para que los cuentos de terror ocurran…Y para otros es el momento ideal para poder disfrutar de diversiones extrañas; pasatiempos y aficiones que a la luz del día serían objeto de críticas.


“Una noche en una Ciudad” (Jedné noci v jednom meste, 2007) un filme de animación stop-motion proveniente de la República Checa, dirigido por Jan Balej reúne cinco historias, las cuales únicamente guardan en común el hecho de ocurrir en una misma ciudad, y la rareza y peculiaridad de sus personajes, los mismos que son seres pequeños, insignificantes; marcados por la extravagancia o la excentricidad.


Estos personajes, marcadamente feos y de piel gris, conservan no obstante algunos rasgos entrañables y tiernos en ellos, una cualidad que es usada en dosis apropiadas por el director, a fin de que, a pesar de sus peculiares costumbres y rarezas, resulten al espectador como criaturas familiares y cercanas: ¿Qué es, sino la manifiesta búsqueda de los protagonistas de la primera historia por todo aquello que es raro y artificioso, sino un reflejo de la obsesión moderna por el entretenimiento y la evasión frente a la rutina y el tedio presentes en el día?


Con la llegada de la noche, y a puertas cerradas, resulta posible crearse un ambiente y mundos propios, erigido a raíz de sus obsesiones personales y preferencias, y cuyo carácter solo puede ser comprendido por aquellos que las comparten en forma, al menos parcial: Estas obsesiones, casi fetichistas, van desde el amor por los perros o los animales, hasta una fijación con la muerte y lo macabro.



La llegada del amanecer marca un regreso a la rutina y al orden (Un pensamiento que se manifiesta a los personajes de la primera historia como un desfile de gigantescas rutinas, que irrumpen en cualquier momento y lugar) Es el tiempo en el que la diversiones raras o privadas terminan; es un tiempo ideal y feliz para personajes como el hombre árbol y el pez de la segunda historia transiten y convivan, sobrellevando la rutina y el paso del tiempo gracias a la amistad existente entre ambos: Este, el único cuento diurno de todo el filme, resulta el relato más tierno y “humano” a pesar del hecho de que en este no intervienen en ningún momento seres humanos “de verdad” ; que irradia una calidez especial por el hecho de convertir a la rareza no en un suceso particular, sino en la misma naturaleza de los sujetos.




Quizá Balej no busque más que entretener al espectador, a través de una serie de extravagancias y constantes golpes de humor macabro o surreal; pero este trabajo está tan bien realizado que aún la propia fealdad de los personajes o la oscuridad existente en la urbe se conviertan en elementos bellos, con una profunda cualidad poética (y en ocasiones) simbólica.





“Una noche en una Ciudad” resulta un conjunto interesante, especialmente para los espectadores que vayan a la cacería de filmes “extraños” o totalmente ajenos a las fórmulas del cine comercial: También lo raro y lo grotesco tienen a un público al cual satisfacer, eso es un mensaje que nos queda claro en cada una de las cinco historias. Y este conjunto posee una oscura belleza y peculiaridad que no decepcionará a los que se dejen arrastrar por el extraño mundo nocturno de Balej, movido bajo la certeza de que las cosas más fascinantes, son precisamente aquellas que ocurren bajo el abrigo de las sombras.




viernes, 16 de abril de 2010

Renaissance: El “Noir” futurista


Buena mezcla de misterio, crimen y ciencia ficción realizada en Francia, por Christian Volckman (También responsable del surreal cortometraje “Maaz”)
Siguiendo una tradición presente desde “Blade Runner”, “Renaissance” combina elementos propios del cyberpunk con los elementos más clásicos del cine de detectives, tales como la ambientación y personajes ambiguos y atribulados, lo que resulta en una película agradable y entretenida.
Realizada con la técnica de captura de movimiento (Aunque no usada del modo habitual) esta película fue acusada injustamente de ser un “clon” de Sin City (Del mismo modo que “Beowulf” fue acusado de plagiar a “300”) cuando la estética del cine negro ya tenía sus principales rasgos definidos mucho antes del estreno de “Sin City”. Lo cierto es que “Renaissance” es una película mucho más elegante y sobria (No por ello es mejor) de un carácter más realista (Nótese la ironía) que su excesiva “contraparte” en acción real, que en ocasiones bordeaba el absurdo (Aún así, pienso que ambas son muy buenas películas)
De todos modos, sería injusto restarle meritos a esta atractiva propuesta de cine animado adulto, la misma que mantiene un buen pulso y un clima de tensión y misterio (El cual no se rompe sino hasta su truculento final) todo esto acompañado por una gran atmósfera y un estilizado trabajo visual.
Aportan sus voces Daniel Craig, Jonathan Pryce y Romola Garai, quienes realizan un trabajo adecuado para los personajes que desempeñan, pero las actuaciones no destacan mucho en comparación con el espectáculo visual ofrecido por este filme, aunque sin descuidar la trama ni el nivel de suspenso.
Me gustó mucho “Renaissance”. Quizá no sea una obra maestra como “Blade Runner”, pero aún así tiene suficientes cualidades para tomarla en cuenta, como una muy buena muestra del cine de ciencia ficción y animación.