viernes, 2 de abril de 2010

Davey and Goliath


Simpática serie animada en stop-motion, realizada en los años 60, producida por la iglesia Luterana de América, realizada por Art Cockley, también creador de la popular serie de stop-motion “Gumby”



Básicamente, cada episodio (De 15 minutos) nos contaba las vivencias diarias de Davey, que a través de los consejos de su perro parlante, Goliath (Al que solamente el protagonista podía oírle hablar) aprendía sobre el amor de Dios en cada día.
A pesar de ser un programa infantil, la serie también trató algunos temas controversiales (Bueno, al menos para esa época) como el racismo, la violencia y la intolerancia religiosa, a los cuales los personajes se sobreponían por medio de su fe en Dios.


Esta serie fue parodiada por los Simpsons en el episodio “HMR”, en el cual, durante un festival de animación Ned Flanders les mostraba a sus niños un episodio de esta serie, en donde Davey intentaba destruir la planificación familiar.



También fue parodiada cruelmente por la serie de animación de Adult Swim, Moral Orel, que tenía un estilo visual y temáticas muy similares, aunque abordados desde una perspectiva cínica y pesimista.



LA PARODIA DE MAD TV:


Como nota adicional, el tema de apertura era una versión del Himno luterano “A Mighty Fortress Is Our God” (Nuestro Dios es una poderosa fortaleza) escrito por el mismo Martín Lutero.


La Novicia rebelde versión anime



La versión anime de la Novicia Rebelde (También conocida como “Sonrisas y lágrimas”) no se inspira tanto en la aclamada película “The sound of music” (Aunque en esencia es la misma) sino en el libro autobiográfico de Maria von Trapp, “Vom Kloster zum Welterfolg” ("Desde el convento al éxito mundial", el cual también tuvo una versión alemana) y forma parte del “World Masterpiece Teather”, conglomerado de series que adaptan diversas novelas clásicas.

La historia es bien conocida: La joven novicia María es enviada a la casa del Barón Von Trapp, cuyos revoltosos hijos (Bueno, no tan revoltosos, a decir verdad) no aceptan a ninguna de las institutrices que le son impuestas.
La narrativa amable y gentil de esta serie recuerda a otros animes como “Heidi” y “Marco”, aunque tratándose de una serie de 1991, ya no hay tanto énfasis en el (melo)drama sino que más bien las situaciones alegres o serias están balanceadas de una forma bastante realista y convincente, de forma que durante su visionado uno puede pensar incluso en las películas del Estudio Ghibli.


El tema de apertura es una versión en japonés de la canción de la película “Do Re Mi”.


Al igual que la película y el libro en el que se inspira, en este anime no hay violencia, ni ninguna clase de situaciones prohibidas, resultando uno de los pocos animes que los más conservadores dejarían ver a sus hijos.
Lamentablemente, al no tener robots gigantes, ni gore, ni fanservice, ni artes marciales, ni ningún cliché anime, la mayoría de los otakus no le prestó ninguna atención a esta serie.