domingo, 4 de julio de 2010

Girlfriend - Yelyena Gavrilko

Como debió haber teminado "Final Fantasy:El Espíritu en nosotros"



Alexei Karaev - A Little Sparrow

Alexei Karaev - The Lodgers of an old House

Cat and Clown - Natasha Golovanova

Spirit, el córcel indomable


Dentro de todas las producciones realizadas por Dreamworks, creo que ninguna es tan infravalorada e injustamente despreciada como esta. ¿Por qué? Bueno, más que nada porque ni la crítica ni la taquilla le fueron demasiado favorables al momento de su estreno, pero aún hoy en día, a quienes siguen atacándola, acusándola de ser “un plagio de parte de Dreamworks para imitar a Disney”, y de ser menos “madura” que las otras películas previas de Dreamworks, como “El Príncipe de Egipto”.
¿Qué pienso yo al respecto? Que eso es una ridiculez: Más que nada porque desde un principio, por más que me duela admitirlo, Dreamworks ha querido imitar a Disney.
Oh sí: Las producciones animadas de la compañía sabían que la fórmula de Disney vendía. “El príncipe de Egipto” acaso no habría surgido sin los intentos por hacer películas más “maduras” de parte de la Disney, como los son “Pocahontas” y “El Jorobado de Notre Dame”: Animación increíble, historias “de época”, extravagantes números musicales. Canciones. Números musicales. No es que tenga nada en contra de los musicales, hay muchos que me gustan, pero lo cierto es que los números musicales han sido un lastre para el género durante décadas, puesto que la mayor parte del público parecía creer que una película animada no podía ser sin secuencias musicales, sólo porque Disney (casi) siempre incluía secuencias musicales en sus películas, hasta las más serias. Así surgieron bodrios como “Quest for Camelot” y “La princesa Cisne” (Así como la pésima película de Tom y Jerry) En más de una ocasión estos numeritos parecen fuera de lugar, colocados con el calzador, a fin de ganar alguna nominación a mejor canción (Y siempre eran derrotados por las producciones de Disney)

Las secuencias musicales son un lastre aún para muchas producciones buenas de Dreamworks, tal como “El Príncipe de Egipto” y “Shrek”. Si no fuera por esos numeritos musicales, yo no tendría tantos reparos en volver a ver “Shrek” y “El Príncipe de Egipto”…Porque yo sé que esas son buenas películas, pero el aspecto musical no es su punto fuerte. De hecho, es su peor defecto, lo que menos me gusta de ellas.
Y por fortuna, esta película no tiene ninguno de esos numeritos musicales. “Spirit” no fue un “plagio” de Disney, como pretenden sus detractores, sino un intento más maduro, más honesto y más sensible que los otros acercamientos realizados al género por Dreamworks. Era una suerte de homenaje al western más clásico, aquel dedicado al público familiar, con caballos heroicos, capaces de realizar grandes hazañas. Un homenaje cálido, pero no ingenuo, inocente, pero no ñoño ni cursi, con más de una secuencia memorable.
Algunos clichés del género fueron descartados: Los animales no hablaban, no había secuencias musicales, y tampoco la trama tiraba mucho a la comedia, inclinándose más por la aventura y el drama familiar. Eran cambios sutiles, pero fuertemente visibles, los mismos que daban más sobriedad a esta trama sencilla, y permitían que esta pudiese ser disfrutable sin lastes que lo estorbasen. Por desgracia, estos cambios atrajeron las críticas de un público inusualmente cínico, el cual atacó la “falta de rigurosidad” histórica de esta cinta, como si se tratase de un documental o un western serio. Vamos, que esas críticas resultan por demás ridículas.
“Spirit” tenía todo para volverse un clásico de la animación, acercándose más en el espíritu que en la forma a las mejores producciones de la casi todopoderosa Disney. Era un logro comparable a “Balto”, con la ventaja de contar con una mejor tecnología y estética. Y sin embargo, al público no le gusto. Simplemente no le gusto. Era demasiado “parecida” a Disney como para que los detractores de esta casa la aceptaran, y demasiado distinta a sus producciones más clásicas como para ser aceptada. Era una producción situada en justo medio, pero un justo medio que no fue valorado.
¿Cuál habría sido su suerte, de haberse estrenado en los últimos años, con la saturación de comedias animadas digitales? Quizá la recepción habría sido un poco mejor, pero el “clasicismo” de su historia la habría alejado del público moderno. Los ecos a “Bambi” y “El rey león” son notorios, pero no resultan un peso, sino una virtud. Un mérito, diría yo.



Quizá esta no haya sido una producción muy influyente, ni muy exitosa, pero dentro de mi punto de vista, esta obra alcanzó lo que las otras producciones animadas de Dreamworks no alcanzaron: La esencia de las mejores animaciones de Disney, un cine verdaderamente familiar, con calidad para atrapar a los niños de todas las edades…

Film Noir





Ayer pude ver esta curiosa película animada, a través de un canal de cable, acaso por casualidad. Tal como el título sugiere, esta película busca ser una suerte de homenaje al cine de detectives y criminales, del mismo modo que lo han hecho cintas como “Sin City” y “Renaissance”. Al igual que estas dos películas, esta pequeña producción norteamericana/serbia le debe mucho al cine negro en cuanto a su estética y narrativa, pero lo cierto es que, quizá por influencia misma de la mencionada “Sin City”, esta película se siente más como una película de acción de John Woo que como una película clásica de misterio, con escenas de acción excesivas, mujeres que se quitan la ropa por cualquier cosa, sexo y desnudos gratuitos…
“Film Noir” comienza abruptamente, presentándonos un misterioso crimen, aparentemente cometido por el amnésico protagonista, el cual conforme va avanzando la película, va descubriendo más y más acerca de su identidad, y la mayor parte de las cosas que descubre no son precisamente muy agradables.
Esta premisa resulta en gran medida interesante por su adecuada dosis de misterio e intriga, pero, a diferencia de “Renaissance” una película animada de corte similar, el misterio se desinfla o se pierde a través de una serie de secuencias, que podríamos tildar de excesivas, las mismas que parecen impuestas a la fuerza o resultan casi risibles debido más que nada a su carácter exagerado y poco realista (Cierto que esta es una película animada, pero se supone que está enmarcada en cuadro realista y aparentemente verosímil) A esto se suma una muy poco eficiente tecnología, puesto que a pesar de su estilizada presentación, el diseño de personajes resulta bastante feo, con expresiones y movimientos bastante poco convincentes, los mismos que restan emoción a más de una escena, en particular las escenas de acción y sexo.




Claro que, considerando que esta es una producción de muy bajo presupuesto, resulta muy difícil exigir de esta el mismo nivel tecnológico de otras obras como “Waltz with Bashir” o “Reinassance” aunque esta característica desentona con la seriedad y sordidez de la historia. Quizá conscientes de esto, los realizadores añaden una mayor cuota de ironía y sarcasmo en la segunda parte de la película en relación con la solemne y misteriosa primera parte, aunque estos guiños de humor (Voluntario o involuntario) no son suficientes como para considerar a esta como una parodia del género como lo era “Boogie el Aceitoso”.
Las escenas de carácter sexual son de carácter explicito, aunque creo que al tratarse de personajes generados por computadora, tal vez al espectador le parezcan de lo más desconcertantes y fuera de lugar (El Valle Inquietante, que le dicen…) Las escenas de desnudos y violencia sólo pueden compararse a muchos animes underground o a la película “Heavy Metal”, pero aún así, debo decir que disfruté del visionado de esta película, más que nada por su carácter visual, el cual a pesar de parecer feo o no muy bien trabajo, resulta llamativo. De haber sido una película de actores reales, habría sido una más del montón, destinada a pasar al olvido. No sé si suerte mejoró al adentrarse en el formato animado, solo sé que si hubiera visto algo así con actores reales, me habría parecido forzado y ni siquiera me habría molestado en verla. Puedo recomendarla marginalmente como un entretenimiento peculiar, sobre todo si se gusta de esta clase de tramas y personajes, aunque se queda muy por debajo de grandes obras animadas para público adulto, como “Renaisssance”, “Waltz with Bashir” , “Cowboy Bebop” y “Boogie el Aceitoso”.
Aún así, creo que se merecería una oportunidad. Una siquiera.