miércoles, 15 de agosto de 2012

Gordo, calvo y bajito: ¿La pinta es lo de menos?

                                  

Curioso filme de animación colombiano dirigido por Carlos Osuna, en el cual se combina una técnica visual semejante a la de filmes como “Despertando a la Vida” de Richard Linklater con escenarios reales.

 El aspecto más destacado de esta producción es su convincente guión, sin el cual, esta película no pasaría de ser nada más que una mera “rareza”, un tanto llamativa, pero olvidable.
Sin embargo, y afortunadamente, “Gordo, calvo y bajito”, me pareció un trabajo remarcable a nivel argumental, presentando de forma simpática y realista una historia que bien pudo haberse convertido en alguna clase de despropósito sentimental, o bien una mera repetición de la clásica historia de un “perdedor que se convierte en ganador”, sin la mayor relevancia.
En vez de eso, la trama muestra de forma convincente la evolución de un personaje a través de las diversas situaciones por las que tiene que pasar en su vida diaria, por medio de una lograda combinación de la comedia costumbrista con elementos de dramas íntimos.
                                     


 El personaje principal es particularmente interesante, puesto que más que ser un típico cliché de “un perdedor”, se siente como un personaje creíble, el cual no es muy fácil de considerar simpático o antipático, contando por igual con virtudes y defectos, los mismos que le otorgan un carácter muy cercano, pareciendo simplemente alguien que pudiera ser conocido en medio de la realidad cotidiana.

Y no sé si tal vez se deba a la técnica de animación usada, pero por alguna razón, el protagonista me hizo pensar en una versión adulta de Charlie Brown.
Ahora bien, entiendo tal vez a más de un espectador les parezca curioso el hecho de que una trama que bien pudo haber sido hecha con actores reales, esté realizada en formato animado. La verdad es que también me dio esa impresión a ratos, puesto que no hay muchos momentos en la historia (Salvo una que otra toma subjetiva) que “justifiquen” (Por así decirlo) el uso de una técnica visual tan curiosa (En “Despertando a la Vida al menos habían varias secuencias surreales) resultando un tanto confusa en algunas escenas…
                                
Sin embargo, su buen guión (Con una historia más que convincente) termina haciendo de esta película una experiencia plenamente satisfactoria, con un buen grado de realismo (Sin por ello ser cínica o distante) que ya se hacía echar en falta en las comedias de este tipo.
Y aunque en el aspecto visual la opción escogida parezca un tanto desconcertante, yo creo que la trama es lo bastante sólida como para que valga la pena ver esta película.





domingo, 5 de agosto de 2012