jueves, 11 de octubre de 2012

“Resident Evil: Degeneration” y “Resident Evil: Damnation”

        
Lo admito: No conozco mucho de la franquicia de videojuegos de Resident Evil: Con las justas he jugado las dos primeras entregas, las cuales sin embargo aprecié como una buena mezcla de terror y acción, contando con una atmosfera muy bien trabajada, así como también un efectivo manejo de la tensión en cada una de sus escenas.
Tal vez por esa misma razón me decepcionó bastante la película del año 2002 dirigida por Paul W.S. Anderson, la cual, a pesar de contar con unos efectos especiales muy vistosos y un excelente trabajo visual, prefería enfocarse más que nada en la acción existente en la historia, haciendo un lado cualquier clase de terror y sutileza  existentes en el material original. (Claro que los excesos de esa primera película se quedarían cortos con lo que sería mostrado en cada una de las secuelas)
Por esa misma razón, cuando fue anunciada  la primera película animada de esta franquicia, “Resident Evil: Degeneración”, consideré que podría ser la oportunidad perfecta para corregir cualquiera de los errores propios de los largometrajes live-action, razón por la cual mantuve una alta expectativa al respecto.
Sin embargo, cuando por fin tuve la oportunidad de ver “Resident Evil: Degeneración”, volví a sentirme decepcionado al darme cuenta de que, al igual que en las películas live-action, la trama seguía estando más enfocada en la acción que en el terror o el suspenso.
Desde luego, no por ello “Resident Evil: Degeneración” era una mala película, sino que resultó ser bastante aceptable (Más aún en comparación con “Final Fantasy: Advent Children”, otra animación digital basada en una popular franquicia de videojuegos) con una buena ambientación y algunas escenas interesantes. La trama era muy sencilla, pero se dejaba ver.
Su mayor fuerte era el aspecto visual, puesto que si bien había cierto aire “robótico” en los movimientos y expresiones de los personajes, para una producción de este tipo (Con un presupuesto menor al de las películas de captura de movimiento de Robert Zemeckis) el resultado era más que aceptable.



En todo caso, “Resident Evil: Degeneración” mantenía cierto grado de sobriedad, una característica que se echa en falta en “Resident Evil: Damnation” (También conocida como “Resident Evil: La maldición” o “Resident Evil: Infierno”) la cual no repara en excesos, al punto que por momentos casi parece una comedia involuntaria,  de manera que las líneas dichas en el "gag reel" (incluido en los extras del DVD) no parecen realmente muy distintas a los diálogos verdaderos de la película.

Tal vez sea sólo yo, pero esta me ha parecido la más alocada película de “Resident Evil” que alguna vez haya visto (Aunque admito que todavía no he visto “Resident Evil: La Venganza”) con tantos diálogos  y momentos absurdos que rayan en la autoparodia. Digo, que se haya incluido un personaje “gracioso” para que diga chistes malos en momentos serios no es algo tan sorprendente (¿Cuántas franquicias no han hecho lo mismo?) Pero jamás creí que algún día vería en una película de Resident Evil una escena digna de “Los Ángeles de Charlie”.
A nivel técnico, en “Damnation”   no se ve mucho progreso con respecto a su predecesora,  siendo (A mí parecer) incluso más evidentes defectos como la rigidez de los movimientos de los personajes, y la falta de expresividad en los mismos. Claro que hay muchas escenas trabajadas, aunque otras no se ven muy distintas a las secuencias cinemáticas de un videojuego.
                                 
Aún así, tengo que reconocer que hasta cierto punto, “Damnation” resultó ser un visionado entretenido, más allá de sus momentos descabellados y locura. 
                                   
Eso sí, aunque están catalogadas como películas de “terror”, difícilmente  estas dos películas (Especialmente “Damnation”) podrían ser consideradas como tales,  enfatizándose más que nada los aspectos de acción y ciencia ficción en ambas animaciones. Pero sobre todo la acción.